Los ‘Prestamos’ del Gobierno a la Seguridad Social: Saqueo e Ilegalidad.

Paco Gómez de la Calle  Septiembre-2019

  • FALSA DEUDA INTERESADA.
  • MAS DE 500.000 MILLONES DE SUPERAVIT DESDE LOS AÑOS 80 NADA SE DEBE A LA SS.
  • LOS PRESTAMOS NO ESTÁN SUJETOS A LA LEY GENERAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL.
  • UNA TRANSFERENCIA DEL DEFICIT DEL ESTADO A LA SEGURIDAD SOCIAL.
  • UN INTENTO DE SAQUEO DEL PATRIMONIO DE LA SEGURIDAD SOCIAL.
  • El PACTO DE TOLEDO HERRAMIENTA PARA ‘DEPOLITIZAR’ EL SAQUEO DEL PATRIMONIO.

Es difícil abordar los prestamos o falsa deuda  a la Seguridad Social sin abordar el origen de la situación actual que no es más que el fruto del fracaso capitalista en la política de especulación financiera que el Estado aceptó dando lugar a la crisis económica y el compromiso adquirido del Estado contra sus ciudadanos al poner por delante la deuda externa y financiar las pérdidas especulativas de las entidades bancarias españolas por encima de las necesidades de todos.

También es difícil abordar este problema sin abordar sus consecuencias sobre la clase trabajadora en las Reformas Laborales y de Pensiones que han destruido gran parte de las conquistas democráticas y económicas de los trabajadores.

Y por último también es difícil porque el régimen está utilizando la falsa deuda contra el sistema público y por el interés con los compromisos adquiridos en Bruselas y en el Pacto de Toledo que no son otros que reducir las pensiones públicas a un mero sistema asistencial, sin olvidar  los intereses de la patronal de bajar las cotizaciones.

Aún así los Préstamos y el Patrimonio son entidades propias y es necesario abordarlos como tal ya que el propio Estado y la Patronal intentan sacar tajada de nuestro patrimonio y utilizar esa falsa deuda contra todos los que hemos creado con nuestras cotizaciones la Seguridad Social dando una vuelta de tornillo contra el Sistema Público de Pensiones.

FALSA DEUDA INTERESADA.

El objetivo de los préstamos a la Seguridad Social comenzados por Rajoy  es abordar la sostenibilidad del sistema cubriendo los ingresos menguantes propiciados por las reformas laborales, el paro y la eventual reducción de cotiza­ciones reclamadas por la CEOE, y así cubrir los gastos mientras avanzan las reformas de las pensiones que no son más que medidas para reducir el importe de las jubilaciones.

Los préstamos cumplen el objetivo de derivar a la Seguridad Social un déficit del Estado y al mismo tiempo ocultarlo a Bruselas, ya que esos importes deberían ser aportados por los PGE según la Ley de General de la Seguridad Social. Así que el Sr. Montoro decía hipócritamente ante las protestas: ‘que de todos modos era déficit del Estado’, como si no se ocultara nada. Claro que es un déficit del Estado pero poniéndolo a cuenta de la Seguridad Social y además creando la falsa opinión de que no hay dinero para las pensiones.

El Estado con su política económica y laboral sigue generando déficit en la Seguridad Social ya que aunque aumenta el número de trabajadores las nuevas condiciones laborales merman el salario y aumentan los pensionistas por que se ven abocados a la jubilación anticipada aunque sea a costa de quitas de hasta el 26% de su pensión. En definitiva el déficit continúa.

Por otro lado la resistencia de los pensionistas han frenado el desarrollo de las reformas de Zapatero (2011) y de Rajoy (2013), aunque sea parcial y temporalmente,  el Estado presionado por el capital financiero y la patronal intenta abordar otra reforma de las pensiones y dar una salida al déficit, por supuesto a costa de las pensiones y de las cotizaciones sociales como ya la CEOE ha planteado llevar al Pacto de Toledo. Vemos que Sánchez  no ha consentido llevar el déficit a los PGE en los que hubiese podido  y abordar desde la cámara su financiación y ha optado por los prestamos fuera de la legalidad de la Seguridad Social, está realizando la misma política del PP y está intentando solucionarlo en la escuela del Pacto de Toledo: fuera del Congreso para facilitar un pacto de Estado y alejarlo de la movilización social de los pensionistas.

En ese contexto se sitúan los falsos prestamos y cuando lo leemos o escuchamos en los medios parece como un asunto entre familia que no tendrá consecuencia ninguna, como si ya estuviese solucionado, pero ese déficit del Estado está ahí: a cuenta de la Seguridad Social y el gobierno ya en el 2017 intentó cancelar los préstamos a cambio de los edificios sanitarios de la Seguridad Social. Situación que ha vuelto ahora con los acuerdos en el Pacto de Toledo del 2019 en el que costaba un traspaso del Patrimonio Histórico a las CCAA como un primer paso para sacarlo de la Tesorería de la Seguridad Social, un auténtico expolio ya que ese patrimonio ha sido pagado por las cotizaciones fruto del esfuerzo laboral de todos los trabajadores.

MAS DE 500.000 MILLONES DE SUPERAVIT DESDE LOS AÑOS 80:

 Nada debe la Seguridad Social.

En el distintas ocasiones los sindicatos abordaron la sostenibilidad del sistema de pensiones, en el 2018 los presentaron ante el Consejo de la Seguridad Social el cálculo del superávit desde los años ochenta: 519.104 millones de euros, más de medio billón.

Superávit financiado con cuotas a la Seguridad Social: “…Nada debe por ello la Seguridad Social...” sería, en todo caso, la consecuencia del saldo del sistema, y que sirvieron, “… puesto que en cada momento la Ley establece lo que se financia con las cotizaciones sociales y durante estos años, en distintos periodos, se han financiado esos servicios y prestaciones básicas además de las pensiones. No obstante, con esos precedentes, se entiende aún menos la utilización de la figura de préstamos del Tesoro a la Seguridad Social que ahora se utiliza.”….

En definitiva el superávit de la seguridad social se ha utilizado históricamente para financiar servicios y prestaciones que no son pensiones estrictas. Ahora toca que el estado financie el déficit fruto de su propia política económica y laboral y deje de diferirlo a la Seguridad Social.

LOS PRESTAMOS NO ESTÁN SUJETOS A LA LEY GENERAL DE LA SEGURIDAD SOCIAL.

Estos ‘prestamos’ a la Seguridad Social son ilegales ya que con carácter subsidiario, la garantía de la sostenibilidad del sistema de reparto es el Estado con sus recursos propios. Cuando las cotizaciones sean insuficientes, según la Ley General de Seguridad Social (art. 109), el Estado debe realizar aportaciones obligatorias desde su presupuesto al Pre­supuesto de la Seguridad Social: debe financiar con aportaciones estatales, no con préstamos reembolsables. De esta manera se garantiza el derecho de los trabajado­res jubilados a cobrar su pensión, derecho cuya garantía de cumplimiento tiene rango constitucional (art. 41 y 50).

Todas las auditorias públicas sobre el déficit del gasto se han manifestado en este sentido como no podría ser de otra manera.

UNA TRANSFERENCIA DEL DEFICIT DEL ESTADO A LA SEGURIDAD SOCIAL.

La concesión de créditos para financiar desequilibrios entre cotizaciones y gastos de la Seguridad Social han formado una falsa deuda de la Seguridad Social con el Es­tado y “en la práctica lo que se pro­duce con la política de préstamos es una transferencia de déficit del Estado a la Seguridad Social”, maquillando las cuentas pero creando una desestabilización de la Seguridad Social con el propósito de demostrar una insostenibilidad ficticia y avanzar en las reformas.

Esta situación está clara para las organizaciones sindicales y pensionistas: “las pensiones se garanticen con aportaciones del Estado y no con préstamos”.

UN INTENTO DE SAQUEO DEL PATRIMONIO DE LA SEGURIDAD SOCIAL.

Ya el gobierno del PP propuso poner al cobro estos préstamos en el 2017 traspasando el patrimonio de la Tesorería de la Seguridad Social a Hacienda y la titularidad a las Comunidades Autónomas con el fin de saldar contablemente la cuenta para posteriormente venderlo o al menos sacarlas las falsas deudas de las cuantas del Estado saldándolas con el Patrimonio de la Seguridad Social, que son los hospitales, centros de salud, ambulatorios, administración….

Todo financiado con las cotizaciones sociales esto es el Patrimonio de la Seguridad social diferente al resultado de ingresos y gastos, que como hemos visto también desde una perspectiva histórica también ha tenido superávit, en realidad todo este patrimonio también es superávit de la Seguridad Social y es el que pretenden saquear, un paso hacia la destrucción del sistema del pensiones.

En el Pacto de Toledo, que se rompió a principios del 2019, se volvió a llegar a un acuerdo mayoritario en el traspaso a las CCAA pero sobre el papel no se habló de venta. Es fácil deducir que el camino es el mismo quitar la propiedad a la Tesorería de la S.S. para poder venderlos y cubrir con ese capital el déficit de las pensiones.

Pero nosotros, los pensionistas y los trabajadores sabemos que su adquisición se financió con cotizaciones. Con dinero de los trabajadores, de las cotizaciones sociales fruto de su trabajo. Un patrimonio de toda la clase obrera y trabajadora.

Sabemos que este latrocinio va mucho más allá y que afecta al conjunto de los ciudadanos porque, como hemos dicho, es un patrimonio de hospitales y centros médicos de todo tipo, un patrimonio social conquistado con el trabajo.

El PACTO DE TOLEDO HERRAMIENTA PARA ‘DEPOLITIZAR’ EL SAQUEO DEL PATRIMONIO.

El Pacto de Toledo muestra una vez más su carácter de ‘despolitizar’  del congreso de los diputados las pensiones y en gran medida la Seguridad Social. Que las leyes no salgan de las Comisiones del Congreso sino de otros foros de pacto social o político en que él las fuerzas dominantes del capitalismo puedan llegar a acuerdos sin que los pensionistas y trabajadores podamos ‘molestar’ o intervenir con las movilizaciones contra esa política de recortes o especulación con las cotizaciones sociales.

En definitiva el Pacto de Toledo un medio para llevar adelante la reforma de las pensiones con el objetivo claro desde sus primeras manifestaciones: llevar las pensiones públicas al grado de asistenciales, desmontando el sistema actual de pensiones, facilitando que la movilización política no llegue a las puertas del Congreso.

Ningún partido que se autoproclame de izquierda o social debería participar en la falsa de la Comisión del Pacto de Toledo, comisión en la que renuncian a hacer leyes a favor de los pensionistas por dar ‘sugerencias’ a otros estamentos.

CONDONAR LA FALSA DEUDA CON LOS PGE.

La política de financiar con prestamos permite al Gobierno poner esas deudas al cobro, como ya ha hecho en el Pacto de Toledo y así poder cambiar la propiedad y pretender cancelarlas a cambio de los edificios sanitarios, es decir expoliar el patrimonio de la Seguridad Social. Por tanto un saqueo se cierne sobre el Patrimonio de la Seguridad Social, un patrimonio que en un bien común creado entre todos con el esfuerzo del trabajo.

Por otra parte estos falsos prestamos están siendo utilizados para presionar con la deuda contra el sistema público de pensiones y para rebajar el importe de las pensiones, intentan con este chantaje poner el acento los gastos actuales y en la falsa deuda para impedir que se abra un debate serio sobre las pensiones y su sostenibilidad que pasa por poner el acento en los salarios, las cotizaciones sociales y una mejor cobertura social de las pensiones, tal como demandamos los pensionistas.

  • Exigimos que esta falsa deuda sea condonada por los PGE, que es lo establecido por las auditorías públicas.

 

 

Enlaces:

COESPE: Sobre los préstamos a las pensiones

En defensa del actual sistema de reparto.

El desguace del Patrimonio de la Seguridad Social-Juan Miguel Fernández

CCOO reclama el protagonismo del diálogo social y la necesidad de reforzar la estructura de ingresos de la Seguridad Social.

El Pacto de Toledo 2017 estudia la deuda de 17.000 millones de la Seguridad Social al Estado.

El Gobierno cede a Cataluña los hospitales de la Seguridad Social a cambio del apoyo de CiU.

 

 

 

 

 

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