Como salir de la Pandemia

BOLETÍN Nº 8 DE MAREA PENSIONISTA DE CATALUNYA 22/05/2020

Unidos-Solidaridad, palabras, a veces huecas, ampliamente pronunciadas en circunstancias excepcionales como la causada por la pandemia del COVID-19 que tantísimos infectados y fallecidos ha producido a nivel global.

Una vez más l@s ciudadan@s de este país, ante el estado de alarma actual, han demostrado resiliencia y responsabilidad en estos momentos difíciles de confinamiento y restricción de libertades. Esto no habría sido posible sin la existencia, por parte de la mayoría ciudadana, de la tan apreciada solidaridad que amplios sectores de la raza humana posee y practica; solidaridad que no debiera perderse cuando acabe esta situación. No olvidemos que el mundo se ha ido transformado, históricamente, desde la necesidad colectiva de los débiles frente al individualismo conservador de los poderosos. A pesar de esto, el espectáculo que vivimos últimamente en las calles con amplios sectores ultra conservadores de la sociedad española, que se saltan el confinamiento ante la pasividad de las fuerzas políticas y la connivencia de las fuerzas del orden público, demuestra el egoísmo de la clase conservadora; la ley mordaza -como siempre- para el pueblo llano.

Esta situación a la que se ha visto abocada la raza humana no solo ha causado un gran problema de salud, también ha llevado a la forma económica dominante en el planeta a un extraordinario parón de la economía mundial. Los efectos no se han hecho esperar y están afectando de manera alarmante a la sociedad en general y -muy particularmente- a la clase trabajadora, los más vulnerables de la sociedad. Millones de familias se ven obligadas a recurrir a subsidios del estado que afectan notablemente sus ingresos habituales y deben complementar sus gastos ordinarios con su propio ahorro -quien disponga de ello- teniendo que reducir su nivel de vida, y/o recurrir a la ayuda de familiares y amigos. El incremento de familias que no llega a final de mes y debe decidir sobre si dejar de pagar los suministros básicos o el alquiler de la vivienda es cada día mayor, igual que los que acuden a los bancos de alimentos, que han visto incrementada notablemente las toneladas de alimentos que reparten respecto a los meses anteriores a la pandemia.

Futuro duro e incierto espera a los ciudadanos, a pesar de lo que digan los predicadores del neoliberalismo, que sitúan la recuperación económica a mediados del 2022, por entender que esta no es una crisis sistémica sino de carácter exógeno; como si el resultado para los trabajadores y las clases populares no fuera el mismo.

Se trata de preparar a la ciudadanía para que se apriete el cinturón y acepte que los empresarios incumplan los aumentos de salarios pactados a principio del ejercicio 2020 y obligar a aceptar congelaciones y recortes salariales a los trabajadores. Pronosticando falsamente la recuperación de la economía a corto plazo tratan de silenciar protestas y acciones de los ciudadanos -y en concreto de los trabajadores- induciendo miedo en estos.

El Banco de España -colaborador útil del neoliberalismo- y otros organismos de la misma calaña (B.M., F.M., OCDE, etc.) no descartan un escenario peor del anunciado por el sr. Hernández de Cos, la previsible caída del PIB entre el 9,5% y el 12,4%, contracción sin precedentes desde la
Segunda Guerra Mundial. Este anuncio -frente a otras propuestas de ajuste realizadas por organismos europeos- es acompañado por el gobernador del Banco de España para proponer, en el congreso español, que durante las próximas legislaturas se consensue con todas las fuerzas políticas una consolidación fiscal sobre la base de la racionalización del gasto y el incremento de la recaudación fiscal. Propuestas interesantes sino conociéramos el paño con que están vestidas; todos sabemos que una cosa es predicar y otra dar trigo. Es de temer que cuando habla de racionalizar el gasto está pensando, como buen servidor del neoliberalismo, en hacerlo sobre los servicios que nivelan las rentas entre ciudadanos ricos y pobres, por lo que no debemos esperar nada distinto a lo que los gobiernos neoliberales nos tienen acostumbrados para sanear sus cuentas: cargarlo sobre los más débiles. Se acercan tiempos difíciles para lo público en lo relativo a incrementar la recaudación tributaria. ¿Se perseguirá el fraude de las grandes y medianas fortunas, o se les permitirá seguir disfrutando de todas las ventajas del país a un coste prácticamente inexistente? Lo llenarán de retórica, lo vestirán como les guste para que el pueblo trague, pero no veremos desaparecer la inmensa cantidad de subvenciones y desgravaciones que disponen los ricos en sus negocios. La crisis -como siempre- la pagarán los mismos. Los trabajadores hemos puesto, mayoritariamente, los muertos -padres, abuelos, amigos-; ahora tendremos que poner el dinero.

Es necesario que esta situación de desorden y caos, económico, que se avecina provoque a nivel mundial un cambio de paradigma en el seno de la sociedad. Más allá de los números y cifras económicas con las que los gobiernos pretendan vendernos la necesidad de aceptar los cambios que propongan, debemos reflexionar sobre si deben ser únicamente los trabajadores y las clases populares quienes paguen la factura de esta desgracia global.

Es verdad que nadie ha pedido que la pandemia se produjera, pero resulta evidente que el ritmo de expansión de la misma y los recortes producidos, durante décadas, en los servicios sanitarios y sociales son consecuencia directa del enriquecimiento del capitalismo, que ha provocado un desequilibrio cada vez mayor en el reparto de la riqueza entre ricos y pobres desde los años ochenta del siglo pasado.

La Marea de Pensionistas de Cataluña intensificará sus demandas y reivindicaciones. Llamamos a la ciudadanía en general y a los trabajadores en particular a luchar para cambiar la constante histórica de que siempre son los mismos los que pagan las crisis del sistema y arrancar de los capitalistas parte de la plusvalía que obtienen con nuestro trabajo -mayor reparto de la riqueza-.

Reclamemos con firmeza que las diferentes administraciones del estado, tanto del gobierno central como las del resto: autonomías, ayuntamientos…se pongan a trabajar de manera coordinada en la elaboración de unos presupuestos que den prioridad a la recuperación económica de los más pobres; que cumplan sus propias palabras de que nadie se quedará atrás.

Exijamos que se ponga fin a todo tipo de subvenciones clientelares a administraciones paralelas, fundaciones, organizaciones, etc.

Demandemos una reforma fiscal real que reduzca la diferencia social entre ricos y pobres (que contribuyan más los que más tienen), persecución a los defraudadores y a quien esconde su fortuna en paraísos fiscales.

Recuperemos al 100% todos los servicios públicos universales y de calidad. Impulsamos la creación de una Banca Pública vinculada directamente al estado, no a poderes externos del mercado, al servicio de la sociedad y no de una junta de accionistas.

Eliminación de las reformas laborales de los años 2010 y 2012 y elaboración de una nueva reforma laboral donde el equilibrio entre empresarios y trabajadores sea absolutamente justo.

Seguiremos luchando por el blindaje del sistema público de pensiones y sus revalorizaciones, así como por todos y cada uno de los puntos de la plataforma de COESPE.

Nuestra economía ha estado basada fundamentalmente -durante los últimos 30 años aproximadamente- en el turismo, los servicios y la construcción, sacrificando y desmantelando el sector industrial, requerimiento indiscutible de Alemania para la incorporación de España a la Comunidad Europea. Hoy esta pandemia ha puesto en evidencia la falta de una industria local capaz de satisfacer las necesidades y demandas urgentes de un país.

Por todo ello solicitamos a la mayor brevedad posible un plan de reconversión económica sostenible donde se incentive el desarrollo de una industrialización local.

Alguien dijo:

«Si algo de suculento ha de cocerse en el puchero de nuestros nietos, habremos de comenzar a guisarlo ahora”.

¡¡¡Gobierne quien gobierne las pensiones se defienden!!!

Comisión de Organización
Marea Pensionista de Catalunya.


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