De Guindos, crisis y oportunidades

  • El actual vicepresidente del Banco Central Europeo ha pedido lo mismo que promovió aquí tras la anterior crisis: seguir con la tendencia oligopolística de la banca y que el poder se centre en menos manos.

Yago Álvarez Barba      @EconoCabreado    1 sep 2020

Dicen que en chino la palabra crisis también significa oportunidad. Para el sistema liberal y sus defensores (incluso para los que en tiempos duros se vuelven más intervencionistas que Lenin) cada crisis es una nueva oportunidad de seguir haciendo lo mismo, de seguir con su plan. Una oportunidad de volver a aplicar las mismas recetas, de lanzar los mismos mensajes alarmistas, de volver a colarnos por la puerta de atrás las mismas estrategias de control económico y no tan económico, las mismas estrategias de acumulación del capital en cada vez menos manos (las suyas) y de desacoplar más todavía ese mundo financiarizado en el que ellos viven y la economía real que sufrimos el resto.

Además, en esta ocasión tienen un nuevo chivo expiatorio: hace una década fueron los que “vivían por encima de sus posibilidades”, ahora tienen un virus. Es más impersonal, para ellos es más fácil. No les hace falta señalarnos.

Ya tardaba en pronunciarse. Ya tardaba en demostrar para qué fue elegido vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE). Luis de Guindos ha declarado esta mañana que los bancos deberían empezar un nuevo proceso de fusiones “de manera relativamente rápida y urgente”. Nueva crisis, misma receta. Que el sistema financiero se resquebraja, pues que se fusionen los bancos. Que nos ataca un virus, pues que se fusionen los bancos. Cuando nos enfrentemos a una crisis climática aún más agudizada también pedirán que se fusionen los bancos. Cambiarán el término de “fusiones frías” por algún nombre cuqui como “fusiones verdes” y arreglado.

El sistema bancario sigue estando igual de débil, pero ahora son menos manos las que lo controlan

Según De Guindos, los bancos europeos “están en una situación mucho mejor en términos de capital y liquidez” que en la anterior crisis, pero remarca que “la rentabilidad es reducida”. Estas declaraciones lo que demuestran es que las medidas tomadas en los últimos años para reactivar la economía y sanear el sistema financiero (como las ingentes cantidades de dinero que el BCE ha ofrecido a la banca a intereses incluso negativos o las fusiones frías y saneamientos pagados con nuestros impuestos) no han servido de mucho. El sistema bancario sigue estando igual de débil, pero ahora son menos manos las que lo controlan. Llevan desde los 70 vendiendo el discurso de la libre competencia y no sé qué cosa de la autorregulación, para luego, en cada oportunidad/crisis que tienen, aprovechar para que esa competencia se reduzca cada vez más.

En esta situación, no puedo olvidar aquellas declaraciones en 2017 en la Comisión del Rescate Bancario ante el Congreso de Pedro Luis Sánchez, inspector del Banco de España (BdE), al explicar lo absurdo que fue pensar que fusionar “entidades con problemas ofrezca como resultado una entidad o un sistema de protección con menos problemas”, o como lo resumió perfectamente hablando específicamente sobre Bankia: “Si se fusiona una entidad quebrada con otra que está 17 veces quebrada, el resultado no puede ser satisfactorio”.

No creo que sea necesario explicar qué ocurrió con Bankia, después de que la dirección del BdE desoyera y acallara todas las alarmas por parte de sus propios inspectores, ni cuánto dinero se nos debe todavía de aquel desastre comandado por el antecesor y amigo de De Guindos, Rodrigo ‘el milagro español’ Rato.

Que se quieran aplicar las mismas recetas da que pensar que De Guindos quiere un nuevo reguero de cadáveres. De los cuerpos muertos se alimentan los buitres

En cuanto al “capital y liquidez” de los bancos, pero “rentabilidad reducida”, me vienen igualmente otras palabras del inspector del BdE: “Las pruebas de estrés de Europa es como si nos preocupamos por la herencia que deja el muerto, en vez de preocuparnos porque siga vivo”. Que nada haya cambiado en la última década y que se quieran aplicar esas mismas recetas, da que pensar que De Guindos y sus compañeros lo que quieran es un reguero de cadáveres. De los cuerpos muertos se alimentan los buitres.

Sobre los bancos españoles, el exministro ha declarado que ya realizaron “un proceso de consolidación notable” tras la anterior crisis pero, sin perder la oportunidad, también ha dicho que España tiene una de las mayores caídas del PIB y que, por lo tanto, sus recomendaciones también tienen que ser bien recibidas por la banca del país. Como si una fusión fuera a arreglar el PIB, como si las fusiones de los últimos años lo hubieran logrado de algún modo

Con los mercados inundados de capital, las acciones de muchos bancos por los suelos y las palabras de De Guindos, los grandes bancos ya se deben estar frotando las manos

Con los mercados inundados de capital, las acciones de muchos bancos por los suelos y las palabras del representante del BCE, los grandes bancos ya se deben estar frotando las manos. Precisamente el encuentro económico en el que De Guindos ha dado estas declaraciones de manera telemática hoy está patrocinado por uno de ellos, BBVA (qué cosas…). Junto al Santander y CaixaBank, son los bancos con más probabilidades de llevarse algún caramelito (o cadáver). Y hay unos cuantos: Unicaja, Sabadell, Liberbank… Luego habrá que ver qué batalla presenciamos en el caso Bankia. ¿Será una oportunidad para algún banco grande? ¿Se regalará y será un nuevo episodio a una crisis que se estira ya una década? ¿Será una nueva carnaza para los buitres?

Tendremos que esperar a ver los acontecimientos, que no parece que vayan a tardar mucho en ocurrir. Mientras, los que confunden totalmente la palabra crisis y oportunidad, seguirán aprovechando para mover sus fichas y seguir avanzando en un tablero global con cada vez menos jugadores, pero más grandes. Antes de que cojáis la palabra “plan” y penséis (o me acuséis a mí de pensar) en habitaciones con hombres oscuros fumando puros y moviendo los hilos del tablero mundial, os dejo una frase de la activista y politóloga Susan George: “Yo no creo en conspiranoias, creo que hay un plan y ese plan se llama neoliberalismo”. Y en ese plan, nuestras crisis son sus oportunidades.

 
 
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